Tal vez por eso no se decidian a levantar la vista y mirarse mutuamente a los ojos.

Tal vez por eso no se decidian a levantar la vista y mirarse mutuamente a los ojos.
Quizás los olores evoquen el privilegio de la invisibilidad. Antes del tacto, sucede el olor, como mensajero de una esencia que sabe desaparecer en el aire y ser agente de un gran poder. La seducción que despliega el olor es implacable: se instala en nosotros y sella su poderío en los tejidos de la memoria.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Me duele el corazón
cada vez que abro esa cajita de música donde guardo esa pequeña foto tuya que guardaste entre mis ropas, el día que te fuiste...
no solo me duele, siento que se me desgarra despacio
y siento mas de lo que debería...
comienza con un perturbante cosquilleo agudo desde la punta de los pies hasta la cabeza, y el cuerpo se me paraliza...
aunque ya no puedo llorar
tu imagen me paralizar, al saber que moriste en mi.

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